Para pedir disculpas....

Hola gente hermosa que nos honran con su visita a nuestro blog.  Queremos decirle que no nos hemos olvidado de ustedes.  Pero como somos humanas tenemos miles de situaciones que nos mantinen ocupados.  En recompenza les estamos dejando el prologo de nuestro proximo libro: Juego de Sombras , el 5to libro de la Saga Jugadas del Destio.  A leer, sus amigas Sora y Satara.



                                                                      Prologo

El día no podía ser más negro.  Para comenzar llevaba lloviendo sin parar hace tres días.  La sensación de tener los pies secos se estaba haciendo borrosa en su memoria.  En la escuela los compañeros no dejaban de molestarlo por tener buenas calificaciones en sus exámenes de admisión a la universidad.  Y para completar Asad Dawson no paraba de molestarlo.  Él no tenía la culpa de la sangre que corría por sus venas.  Él no tenía la culpa de que sus padres, siendo de especies diferentes se aparearan.  Él no tenía la culpa de nacer y por mucho que su abuelo se lo repitiera, él no tenía la culpa de que su madre muriera al el nacer.  Lo único que hacia este día aceptable era el saberse el ganador de una beca que le permitiría salir de su manada de nacimiento y conseguir su propio camino a una vida mejor.  Nadie sabía a qué escuela iba a asistir el próximo semestre escolar.  Al día siguiente era su cumpleaños 18 y con ello llegaba su independencia.

El abuelo le había echado de casa.  Dijo que tenía 24 horas después de cumplir los 18 para sacar todas sus cosas y conseguir su propio lugar. Lo que su abuelo no sabía es que él ya tenía todo planeado para irse lejos

Era defectuoso, todos lo decían porque no tuvo su cambio a los 16 como los demás chicos en la manada.  Algunos apostaban que por ser  un hibrido nunca tendría un cambio.  Patrick trato de cambiar durante estos casi dos años pero solo logró que las uñas crecieran, así que se resignó a ser un simple humano.  Más en su interior, muy dentro de él sentía a su bestia rugir, arañar sus entrañas tratando de llegar a la superficie.  Y si bien deseaba dejarla salir una parte de él tenía miedo de que tipo de bestia seria.  Había visto a su animal en sueños, no ninguna de las mitades de su ser, era más bien una mescla de ambas y eso lo aterrorizaba.

Patrick cruzo por el bosque donde los leones de su manada de nacimiento dormían sin hacer ruido evitando así más confrontaciones.  Pero la suerte no le sonrió.  Asad y sus compinches estaban despiertos y esperándole.

-          Mira lo que anda por ahí mojándose, un gatito, ¿o será una jirafa? – dijo Asad – o quién sabe.  Con eso de que no puede cambiar.

Los dos acompañantes de Asad se rieron como si fuera la mejor broma del mundo.  Patrick intentó rodearlos y seguir su camino pero ellos se lo impidieron.

-          Déjame seguir – pidió Patrick amablemente.

-          ¿Adónde vas con tanta prisa? – pregunto Asad

-          Solo quiero llegar a casa Asad, por favor permite pasar.

-          Pídemelo de rodillas – dijo Asad con odio reflejado en sus ojos.

No era la primera vez que el grupo humillaba a Patrick, el siempre había sido el blanco de su burlas ya fuera por su condición de hibrido, por su forma de hablar de actuar y hasta por lo que comía.  Pero esta vez las cosas fueron demasiado lejos, una casa era ser pasivo y otra permitir que lo degradaran.

-          No – dijo Patrick – déjame pasar, por favor

Ellos se miraron unos a otros y luego prorrumpieron en  carcajadas.

-          ¿Crees que te vamos a dejar pasar? – dijo Asad con veneno en la voz - ¿Crees que no sé a dónde vas?  Mi hermano me lo conto todo sobre tu proposición.  Eres un enfermo deforme engendro del demonio.

-          No sé de qué estás hablando – contesto Patrick con el corazón desbocado pues sabía muy bien a que se refería Asad.  Lo que no comprendía era como su amante Muti, pudo delatarlo.

-          Idiota – contesto Asad dándole un golpe en el rostro a Patrick que lo lanzo al suelo. – Mi hermano me lo conto todo entre lágrimas, como lo drogaste y como lo violaste. Y como lo estas amenazando de contarle a todos las cochinadas que le hiciste si no se va contigo.

-          Yo nunca forcé a tu hermano, yo lo amo.

-          Desgraciado – dijo Asad tomando a Patrick por el cuello de la camisa y golpeándolo nuevamente – mi hermano no es un asqueroso maricón como tú.  El me mostro las marcas en sus brazos de cómo lo sujetaste y los golpes en las costillas.

-          Eso no es verdad – grito Patrick a la vez que sangre escurría de su boca

-          Basura inservible – ataco nuevamente Asad esta vez pateando a Patrick en las costillas – vas a pagar por lo que le hiciste a Muti, y te prometo que para cuando acabemos contigo y te reventemos el culo, no vas a volverá a caminar derecho.

-          Yo no forcé a tu hermano, nunca le he dejado una marca en su cuerpo, las veces que hemos hecho el amor ha sido hermoso.

-          Cállate ya enfermo – esta vez fue uno de los amigos de Asad quien pareo la mandíbula de Patrick haciendo que el hueso crujiera. – Muti no es un desviado ya te lo dijimos, te aprovechaste de el por ser el pequeño de la camada.

Los tres pateaban a Patrick que estaba sangrando en el suelo.

-          Ve por una rama – ordeno Asad – que sepa lo que se siente ser violado.

La bestia dentro de Patrick rugió con fuerza, con tanta fuerza que Patrick ensordeció.  La piel empezó a picar y los huesos a reacomodarse.  El miedo amenazo con congelar a Patrick donde estaba, pero la furia y el hastío de ser siempre la víctima fueron más fuertes.  El dolor era demasiado agonía corría por su venas quemando y transformando  hasta que de pronto se sintió libre por primera vez.

-          Quítenle los pantalones- Patrick escucho que Asad decía.

Sus amigos echaron mano al botón de su pantalones y Patrick, o más bien su bestia rugió realmente.  Ambos hombre se congelaron mientras veían como los dedos de Patrick se convertían en garras.  Lo soltaron y retrocedieron al verlo ponerse en pie.  Su ojos naturalmente azules adquirieron una tonalidad ámbar característica de los felinos.  Patrick miro su mano, más bien su pata hipnotizado por su primer cambio,  su piel era marrón claro como los leones pero la herencia de su padre también apareció.  Rayas de tigre surcaban atreves de el

Asad levanto la rama que tenía en las manos dispuesto a atacarlo.  Con el brazo derecho que aún seguía humano, Patrick atrapo la rama, entonces Asad levanto el puño dispuesto a golpearlo.  Patrick entonces levanto su garras y dio un zarpazo a Asad en el rostro y cuello.  Sangre caliente baño a Patrick devolviéndolo a su realidad.  Asad gritaba en el suelo cubriéndose su ensangrentado rostro. 

-          Asesino – grito uno de los amigos de Asad hiendo a su auxilio.

-          Yo… yo…no yo no- tartamudeo Patrick.

-          Lo mataste, se va a desangrar

Patrick corrió por el bosque.  Las palabras de su abuelo regresaron a su mente “Tú la mataste chicho, tú la desgarraste hasta que murió, eres su asesino”.  Con la respiración agitada Patrick entro en su casa y corrió al baño.  Su mano seguía siendo una garra y estaba ensangrentada al igual que su ropa. 

Se cambió de ropa y quito la sangre de él rápidamente.  Luego puso la ropa ensangrentada en una bolsa para basura para deshacerse de ella.  Tenía que escapar.  Tomando lo poco que tenía en su habitación lo puso en su mochila, tarea nada fácil pues las garras en su mano rasgaban casi todo lo que tocaba.  Se puso un suéter de manga larga y tomo una venda del botiquín para envolver las garras.

Pero antes de irse tenía que ver a Muti, y saber por qué había inventado esas mentiras.

El trayecto a casa de los Dawson no fue sencillo, tuvo que esconderse entre las sombras pues sabía que estaba siendo buscado.  Entro por la ventana del cuarto de Muti justo para verlo hecho un ovillo en su cama. 

-          Muti, amor – lo llamo suavemente Patrick.

-          Pat, ¿Qué ase aquí? –contesto el sobresaltado

Efectivamente Muti estaba golpeado.  Tenía un feo hematoma en el rostro que iba desde su mejilla hasta su mentón y tenía laceraciones menores por todo el rostro y cuello.  Marcas de ligadura en las muñecas y de dedos en los antebrazos.

-          ¿Qué te paso mi amor? –pregunto Patrick muy preocupado.

-          Tuve que decir que fuiste tú Pat – sollozo Muti – dijo que me mataría si no decía que habías sido tú.

-          ¿Qué? – Pat estaba confundido

-          El me tomo a la fuerza y dijo que dijera que fuiste tú.  Él te quiere muerto Pat.

-          ¿Quién?

-          No puedo – dijo Muti llorando más fuete – Vete Pat, vete y no vuelvas nunca. Nunca.

Comentarios

  1. Estoy deseando leer el resto de la historia me parece super interesante, besos

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  2. Otro siiii con lo que adoro esta serie, besos y mil gracias por compartir su trabajo

    PD: una molestia estoy suscrita a las notificaciones por mail, pero no me llegan y no se por qué? y otra duda hay otra manera de que lleguen las notificaciones?

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  3. No os preocupeis, a todos se nos complican las cosas a veces. Genial que estéis preparando una nueva historia. Besos.

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  4. wow genial sorpresa muchas gracias esta muy interesante!!!...besos

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  5. Guauu que comienzo, esta saga me encanta, estoy deseando saber más sobre ella y tranquilas que las cosas no siempre salen como uno quiere, un besazo!!!

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