El Nieto de Cupido: Cápitulo 10


Capítulo 10

¿De verdad acababa de decir que si? Creo que perdí un tornillo, o dos,  o todos.  No podía creer que dije que sí.  ¿Qué me hacia ese hombre para que me olvidara de todas las precauciones y le dijera que si a algo que me aterrorizaba, el darme por completo a alguien?  Y tenía que decirle que si a un hombre que llevaba eones muerto para mi nacimiento.

Entonces el me beso.  Me beso con tal ternura que me sentí la cosa más importante en su universo.  Me beso con reverencia, con cariño, con deseo  y con preocupación.  Me sentí protegido y amado aunque eso fuera absurdo.  Me sentí como su tesoro.

Sus manos recorrieron mi torso con adoración.  Mi piel se sentía en llamas ansiando su calmante toque.  No puedo precisar el momento donde mi camisa me fue arrebatada.  Pero fui muy consciente de su boca en uno de mis pezones mientras su mano acariciaba el otro. 

-          Eres delicioso – decía entre besos y mordiscos – quiero tu sabor en mi permanentemente.

Yo no podía articular palabras.  Era como si todo yo fuera un gran charco a sus pies.  El aire frio golpeo mi erección baje los ojos justo para ver como Theron había desamarrado mis pantalones. Este chico sería un gran ladrón, apenas y note que me quito todo.

-          Probemos tu dulzura bebe – dijo antes de colocar la cabeza de mi pene entre sus labios.

Y juro que vi el Olimpo cuando su carne toco la mía.  Dio una ligera succión que hizo que mis testículos estuvieran listos para descargar.  Theron coloco su mano bajo ellos y los rotó suavemente.  Creo que vio que estaba a punto de acabar, pues apretó la base de estos con fuerza haciéndome gritar de gozo, y a su vez impidiéndome terminar.  Soltó mi pene de su boca, solo para pasar la lengua a todo lo largo de mi erección.

-          Más dulce que la miel – dijo entre besos.

Yo solo quería que su calor me embolvira nuevamente.  Y así lo hizo.  Justo cuando pensé que nada podía superar las delicias que estaba teniendo, Theron soltó mi pene y tomo uno de mis testículos ejerciendo un poco de presión con sus dientes alrededor de mi esfera.  La combinación de placer y el toque justo de dolor amenazó con hacerme llegar.  Creo que grite incoherencias ofreciéndole un viaje a Brasil o algo así de loco.  Theron rio de mi balbuceo con su boca aun pegada en mí.  Sentí como dejo escurrir saliva por mi perineo sabiendo muy bien lo que venía.  Después de un par de succiones profundas en las cuales me sentía como la gelatina, Theron comenzó a lamer mi ano.  No tengo palabras para describir las sensaciones que su lengua provocó en mí.  Era como si una corriente eléctrica recorriera todo mi cuerpo una y otra vez hasta dejar todos mis sentidos a flor de piel a la vez que hacía que mi cerebro se convirtiera en sopa dentro de mi cráneo.

Entonces otra sensación me asalto.  Theron bordeo mi entrada con su dedo y con un poco de presión lo coloco dentro de mi hasta el primer nudillo.  No digo que doliera, pues la verdad no era dolor lo que sentía.  Era excitación y algo de incomodidad por el ardor que ocasionó.  Creo que salte por que Theron me miro algo preocupado.  Le sonreí para tranquilizarlo y tranquilizarme.  Era virgen no idiota sabía que podía molestar incluso doler las primeras veces y más si no tenían cuidado. No era momento de recordad a mi amiga Leslie y como su novio Mark prácticamente la violó y la dejo muy lastimada.  Theron se estaba tomando su tiempo asegurándose que estuviera listo y que lo disfrutara.

-          ¿Estás bien? – pregunto Theron entre lamidas

-          Aja – dije entre jadeos

-          Si no te gusta lo podemos dejar – dijo Theron con sus dedo dentro de mi mientras buscaba mis ojos

Le di la mejor mirada incrédula que logre crear en medio de mi bruma de placer.  Él se rio fuerte haciendo entender que solo bromeaba.  Entonces su boca asalto la mía haciéndome probar mi propio sabor.  Su lengua en mi boca imitaba el movimiento de su dedo en mí interior.  Entonces la presión en mi ano aumento con la entrada de otro de sus dedos.  Theron empezó a moverlos como haciendo tijeras por un rato que pareció interminable.

-          No puedo más…

-          ¿Quieres que me detenga? – dijo

-          No…pero yo…

No termine de hablar.  Una ráfaga de fuego corrió por mis venas, mi respiración se hizo más rápida y errática y juro que mi corazón dejo de latir algunos segundos, mi boca se abrió emitiendo gritos silenciosos mientras mi cuerpo se convulsionaba.  Me aferre a la espalada de Theron clavando mis uñas en su piel como si de ello dependiera mi vida.  Sentí el calor de mi propia semilla bañar mi abdomen mientras Theron solo hacía que sus dedos se movieran más rápido intensificando el éxtasis.

Las últimas olas de placer recorrían mi cuerpo.  Sentí el vacío en mí cuando Theron quito sus dedos.  Pero no tuve tiempo de decepcionarme.  Theron me beso tiernamente y se posiciono sobre mí.

-          ¿Listo para más? – me pregunto dulcemente mientras besaba mis mejillas y barbilla.  Yo no podía hablar aun, pero sabía que quería más, mucha más así que asintió con la cabeza – Esta bien si no quieres – dijo.

-          Si quiero- conteste con la voz un poco rasposa

-          Entonces ponte en tus manos y rodillas, será más fácil para ti.

Los nervios me asaltaron, entonces me obligue a relajarme recordando lo bien que se había sentido, solo podría sentirse mejor.  Acate la posición que me dio Theron.  El abrazo mi trasero, apretando mi carne.  Luego sentí su aliento justo antes de que su lengua se moviera una vez más sobre mi entrada estrellada.  La dulce tortura duro algunos minutos.  Theron paso sus manos por mis costados como tranquilizándome.  Entonces me di cuenta que temblaba lo gracioso era que no estaba seguro si temblaba de miedo o de excitación.

-          Tranquilo bebe – susurró a mi oído – relájate y disfruta.  No hare nada que no quieras.

Yo moví mi cabeza afirmativamente porque no sabía si mi voz saldría o no.  Theron froto su pene en mi grieta provocando escalofríos a mi piel.  Coloco la cabeza romba de su pene en mi entrada.  Tome aire esperando la invasión

-          ¿Listo? – pregunto sin hacer esfuerzo en entrar en mi

-          Si – dije

Respire hondo añorando sentirlo hombre en mí.  Pero en vez de sentir el roce de piel y piel sentí la humedad de una ola embravecida que nos bañó.

Luche por respirar atreves del agua que inundaba mis fosas nasales. Éramos títeres que el mar movía por la playa.  Cuando el agua regreso a su cauce, tanto Theron como yo éramos un par de estropajos llenos de arena.  El agua apago la llama del deseo, evidencia eran nuestro penes flácidos expuestos.  Yo realmente no sabía si reírme de lo absurdo o llorar por mi mala suerte.

Theron solo se preocupaba por mi estado.  Y repitió la misma pregunta que tantas veces había escuchado ese día

-          ¿Estás bien? – dijo escupiendo agua

-          Si – dije parado en la frontera de la histeria. 

Theron recogió lo que quedo de nuestro improvisado campamento, incluyendo nuestras ropas.  El negó con la cabeza como si estuviera negando algún pensamiento.  Yo no quería que acabara aquí, así que para aligerar el ambiente dije

-          Parece que a Atlántida no le gusta que se haga el amor en sus playas.

El me miro como si estuviera loco, y luego una sonrisa, esa sonrisa maravillosa que posee ilumino su cara y prorrumpió en carcajadas contagiosas.  Nos reímos un rato como tontos por lo que nos pasó.  Yo encantado y sintiéndome aventurero, tome sus labios en un beso dulce.  O más bien salado. Fue tierno y exquisito.  Fue la culminación de la perfección del día.  Con todo y mojada.  Theron termino el beso y sonrió mientras ponía su frente en la mía.  El viento nos golpeó recordándome mi desnudes y humedad.

Tome mi ropa y comencé a ponérmela.  Yo quería terminar lo que comenzamos y la loca idea de invitarlo a mi casa y seguir allí cobro voluntad.

-          ¿Y si vienes a mi casa?  No está lejos – dije prácticamente sin darme cuenta.

-          Me encanta la idea – dijo con una perezosa sonrisilla.

Una ráfaga de aire nos golpeó otra vez, pero esta vez Theron levando la cabeza como si olfateara el aire.

-          Vístete rápido – dijo muy serio mientras escaneaba la línea del mar

Yo a su vez buscaba algún indicio de que alguien llegara.  No vi a nadie cerca, pero entonces un peso se acento en mi estómago.  Tuve la sensación de ser observado, era como si me miraran pero con maldad.

-          Maldita sea – mascullo Theron

-          ¿Qué pasa? – pregunte asustado

-          Nada de lo que tengas que preocuparte – dijo sin dejar de mirar el mar

Yo seguí su mirada hasta ver emerger en el agua una cabellera rojiza.  Una mujer.  Mis peores miedos se hicieron presentes.  ¿Sería el sucio secreto de Theron?  Theron resoplo con obvio desagrado.

-          ¿La conoces? – pregunte y me sentí orgulloso de mi mismo porque mis celos no se reflejaran en mi tono.

-          Si es mi guardiana.

-          ¿Tu guardiana? – dije incrédulo - ¿Qué edad tienes?

-          Demasiados – dijo como si no hubiera notado el sarcasmo en mi pregunta – mi abuelo es un sobre protector.

-          ¿Cómo nos encontró? ¿Tienes un GPS en el culo? – dije frustrado

Theron volteo su mirada hacia mí con tal rapidez que pensé se había roto el cuello.

-          ¿GPS? – pregunto

-          Olvídalo – dije moviendo mi mano para restarle importancia – locuras de mi tierra.

-          ¿Bretaña?

-          Sí.

La mujer termino de emerger del agua.  Juraría que vi una cola de pescado, pero cuando mire nuevamente dos piernas larguísimas la sostenían en pie.  Y para mi desagrado estaba totalmente desnuda.  Y si, era pelirroja natural.  Theron no la miro con deseo, punto para él.  Pero  de ella no puedo decir lo mismo.

-          Hola travieso Theron – saludo la mujer con voz dulce – ¿no me presentas a tu amigo?

-          ¿Qué haces aquí? – pregunto Theron desechando la pregunta sobre mi

-          Lo sabes travieso, tu abuelo me envió por ti. – luego me miro a mi intensamente, puso una pizca más de dulzura en su voz cuando me hablo – pequeño bocado, ¿cómo te llamas?

-          Max – dije.  Su tono en vez de dulce me sonaba mal.  Si fuera algún objeto diría que su tono era putrefacto.

-          Max – repitió ella arrastrando las letras en lo que pareció ser sugestivo, y lo era.  Pues me dieron ganas de correr pero en dirección contraria a ella.

-          Regresa con el abuelo, dile que estaré con el pronto. – dijo Theron obviamente molesto

-          Sabes muy bien como funciona esto Theron – ella contesto sin quitar su lasciva mirada de mi.-  tienes que regresar conmigo o no podré regresar a mi casa

Theron apretó los labios como si no quisiera  que se le escapara algo.  Se acercó a mí, para darme un suave beso en la mejilla mientras me susurra.

-          No veremos en una semana.

Y asentí ligeramente, pues era obvio que Theron no quería que la misteriosa mujer nos escuchara.

-          Hasta pronto – dijo en voz alta en una clara forma de hacerme marchar.

-          Si hasta pronto – repitió la mujer

Camine de regreso al pueblo, no sin antes decirle adiós a Theron con la mano y con la inquietud que esa extraña levantaba en mí.  Era como si mi yo interior me advertía a no confiar en ella.

-          No te metas con el Circe

Fue lo último que escuche antes de desaparecer tras las dunas.

Comentarios

  1. De nuevo...
    Gracias por el capitulo!!!
    Y gracias por compartir las historias que escriben.
    Espero que no tarden en publicar el siguiente capitulo.

    (¯`v´¯)
    `•.¸.•´
    ¸.•´¸.•´¨) ¸.•*¨)
    (¸.•´ (¸.•´ (¸.•´¯`•-->

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  2. Me encanto estoy deseando que siguas en cuanto puedas gracias por el nuevo capitulo

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  3. lo ame totalmente no puedo esperar por el siguiente cap muchas gracias y muchos besos XD

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  4. ME ENCANTO, ESPERO CON ANSIAS EL PRÓXIMO CAPITULO *-*
    ESPERO NO SE TARDE MUCHO ^^

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  5. Mil gracias x el capítulo, lo disfrute una enormidad, ya ansió saber que pasará ahora y que tiene que ver Circe en esta historia, hasta pronto.

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